Nutrición

Las judías ayudan a prepararte para el verano

Las judías contienen faseolamina, que ayudan a detener la asimilación de hidratos de carbono

Las judías contienen faseolamina, que  ayuda a inhibir la amilasa, una enzima que participa en la digestión de los hidratos de carbono,  siendo ideal  como apoyo en dietas de control de peso

Hoy vamos a hablar de las judías, también conocidas en España como alubias o habichuelas, o según la región, como fabas, fabes, fesol, fijones, fréjoles y un largo etcétera. Siendo el nombre científico de la planta Phaseolus vulgaris L.,  es uno de los vegetales con más nombres. Es muy corriente en Latinoamérica que planta, vaina y semillas reciban diferentes denominaciones. Así, en Centroamérica, se habla de la planta de frijol, cuyas vainas son ejotes o vainicas, y las semillas frijoles. En Sudamérica depende mucho de cada país: poroto, fríjol,  grano, caraotas,…

Indistintamente del nombre que reciban, lo cierto es que las judías son muy ricas en fibra y proteínas, presentando además una gran cantidad de minerales y ácido fólico (Vitamina B9). De hecho, contienen todas las Vitaminas del grupo B, excepto la B12. Cabe destacar además, que de la planta de la judía se puede extraer la Faseolamina, un principio activo que se encuentra presente de forma natural en este vegetal.

La Faseolamina inhibe la asimilación de hidratos

La Faseolamina es una sustancia muy valorada por su alta acción inhibitoria de la amilasa. La amilasa es una enzima que procesa los hidratos de carbono complejos. Concretamente,  interviene a la hora de digerir el glucógeno y el almidón para formar azúcares simples.

Por un lado, la faseolamina produce un efecto bloqueador del almidón cuando ingerimos hidratos, obteniendo una mayor sensación de saciedad. Y, por otro,  impide que éstos se absorban por el organismo. Se disminuye así la cantidad de hidratos de carbono que pasan al torrente sanguíneo y que, posteriormente (si no se utilizan), serán convertidos en grasas.

Por ambos motivos, se trata de un apoyo natural muy interesante para las personas que están haciendo dietas de control de peso o adelgazamiento. También son utilizados en personas que, de manera puntual, incorporan una importante cantidad de hidratos a su dieta.

La Faseolamina se vende normalmente en forma de cápsulas, con una dosis de entre 250 y 1000 mg al día.  Aunque lo realmente importante no solo es la dosis, sino la actividad enzimática del principio activo. Es decir, la capacidad que tiene ese extracto de inhibir la amilasa. Para conseguir el mejor resultado debemos fijarnos en el envase y buscar la cifra de unidad de actividad enzimática (UI), que refleja esta capacidad inhibitoria. La ideal es de 8.000 UI.  ¿Quién te iba a decir que las judías iban a ayudarte a prepararte para lucir mejor este verano?

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